El 8 de marzo, solo el bederismo podrá participar de las internas del Partido Justicialista. Por lo menos en ese sentido trabaja la secretaria administrativa del partido, Silvia Machicote. Ella tiene a su cargo la elaboración de la convocatoria, que luego debe ser firmada por Luis Beder Herrera, y aprobada por el Congreso partidario, que preside Raúl Larraín. Es solo un trámite por la relación que existe.
Sin embargo, Beder Herrera, al confirmar las internas para el 8 de marzo, dijo que también la interna bederista se podría hacer por el Frente del Pueblo, el partido que lo llevó a la Gobernación.
Un desconcierto más dentro del gobierno que tiene enquistada la interna de sus funcionarios, que lo dejó sin plan de gobierno, y hoy solo se entregan viviendas de planes antiguos nacionales y lámparas de luz. De allí en más, todo está a la buena de Dios.
En base a los dichos del gobernador, el 1 de enero, primer día del año próximo, se iniciará la campaña de sus precandidatos. Ahora resta saber si podrán seguir en sus cargos, ya que son todos ministros o secretarios.
Según Beder Herrera, sus precandidatos no podrán prometer nada. O sea tendrán que ser predicadores de la palabra en un enero caluroso con los inconvenientes clásicos de falta de energía eléctrica, y por ende, también de agua potable.
Luego tendrán que hablar en febrero en medio de los topamientos, en el mes chayero por excelencia, tras haber recorrido el interior profundo en pleno verano.
Así camina el sector del gobernador para que Javier Tineo o Teresita Madera o Claudia Saúl o Néstor Bosetti o Alberto Paredes Urquiza o Sergio Casas sea el candidato del bederismo en las elecciones PASO, que según el gobernador se harán en agosto, al coincidir con las PASO nacional.
500 mesas dispersas en toda la provincia y militantes movilizando para una interna será la fotografía del 8 de marzo, mientras que la población estará pensando como envía sus hijos a la escuela y de dónde saca el dinero para los útiles escolares.
Frente a ese panorama, los precandidatos deberán moverse y uno de ellos, saldrá de esa interna que estará a tiro de una presentación judicial, a raíz de lo que establece la Carta Orgánica del PJ, que en las internas participan todos los afiliados.
Pero también quien sea electo saldrá con una base electoral muy baja, ya que los votos bederistas se dividirán en ese grupo de precandidatos. Por lo cual, el candidato bederista podría tener los votos que el tercer concejal electo en la Capital en una interna desmovilizada (así lo dice la historia).
Así saldría un candidato bederista a gobernador muy débil y sin apoyo electoral para sentarse en una mesa con el fin de lograr un acuerdo político con otros sectores internos del peronismo.
Foto: @impactorioja





