El INDEC publicó este martes el Índice de Precios al Consumidor correspondiente a marzo de 2026. La variación mensual fue de 3,4% a nivel nacional, con una inflación interanual de 32,6%. La región Noroeste —que integra La Rioja— registró un incremento mensual de 4,0%, superando la media nacional, impulsada por la educación, el transporte y los alimentos. En una provincia que ya figura como la única del país en haber empeorado su tasa de pobreza en el último período medido, cada décima de inflación por encima del promedio amplifica un deterioro social que el ajuste fiscal no alcanza a compensar.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió este martes el informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional para marzo de 2026. El nivel general registró una variación mensual de 3,4%, con una acumulación de 9,4% en lo que va del año y una variación interanual de 32,6%. El dato marca una aceleración respecto a los meses anteriores: en enero el IPC había subido 2,9%, en febrero otro 2,9%, y en marzo pegó un salto que lo llevó al mayor valor mensual de 2026 hasta ahora.
La región que más subió: el Noreste; la segunda, el Noroeste
El informe del INDEC desagrega los resultados por regiones geográficas, y allí aparece uno de los datos más relevantes para La Rioja. La región Noreste encabezó las subas con un alza mensual de 4,1%, seguida por el Noroeste —donde se ubica La Rioja, junto a Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero— con un incremento de 4,0%, medio punto porcentual por encima de la media nacional.
La región Noroeste acumula además un 10,7% de inflación en lo que va de 2026, también por encima de la media del 9,4%. Visto en perspectiva interanual, la variación del Noroeste para marzo fue de 32,5%, prácticamente en línea con la media nacional de 32,6%.
Las divisiones que más presionaron los bolsillos riojanos
Al abrir el dato regional del Noroeste por divisiones, el panorama es elocuente. La Educación fue la división con mayor aumento en el mes, con una suba de 18,1% —la segunda más alta del país, solo detrás del Noreste con 22,7%—, en línea con el inicio del ciclo lectivo y los ajustes de aranceles en todos los niveles. Le siguieron el Transporte con 5,1% —el más alto de todas las regiones, explicado principalmente por combustibles y transporte público— y Recreación y cultura con 4,8%.
Alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 4,4% en el Noroeste durante marzo, con las carnes y derivados como el rubro de mayor empuje: la suba interanual acumulada en ese ítem para la región trepó al 53,7%, transformando el asado, la carne picada y el pollo en artículos de consumo cada vez más selectivo para los hogares de menores ingresos.
Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles avanzó 4,1% mensual en el Noroeste, con la electricidad y el gas empujando con fuerza en un contexto de desregulación tarifaria escalonada impulsada desde el gobierno nacional.
La lógica de la aceleración: regulados y núcleo
El informe del INDEC clasifica los precios en tres categorías analíticas que permiten entender la dinámica de fondo. A nivel nacional, los precios Regulados —tarifas de servicios públicos, transporte, educación— fueron los que más subieron en marzo, con un alza de 5,1%, traccionados por los ajustes de tarifas que el gobierno de Javier Milei viene implementando en el marco del programa de desregulación. El IPC Núcleo —el indicador que mide la inflación «de fondo», sin estacionales ni regulados— subió 3,2%, levemente por debajo del nivel general. Los precios Estacionales, que incluyen frutas, verduras, ropa e indumentaria, subieron apenas 1,0%, y en algunas divisiones como verduras y frutas registraron caídas de hasta 4,0%.
En el Noroeste, los Regulados subieron 6,0% mensual, más de un punto por encima del promedio nacional, reflejando que los ajustes tarifarios —sobre todo en energía y transporte público— impactan con mayor fuerza relativa en el interior profundo del país.
La carne: el termómetro del bolsillo popular
Uno de los datos más llamativos del informe es el comportamiento de las carnes. En el GBA, la carne picada común pasó de $9.521,40 en febrero a $10.324,46 en marzo, una suba mensual de 8,4%. El asado escaló de $16.852,38 a $17.784,79, un alza de 5,5%. La paleta subió 8,0%, el cuadril 7,7% y el pollo entero 7,5%.
A nivel interanual, el rubro «carnes y derivados» registró en el GBA una suba de 55,1%. En el Noroeste, ese número fue de 53,7%. Son incrementos que, puestos en perspectiva, significan que quien en marzo de 2025 destinaba $10.000 mensuales a carne, hoy necesita aproximadamente $15.300 para comprar la misma cantidad.
El ajuste en los servicios
Los servicios subieron 4,2% mensual a nivel nacional, por encima del 3,0% de los bienes. Esta brecha —servicios corriendo más rápido que bienes— es característica de los procesos de corrección tarifaria: mientras los bienes transables tienen como ancla al tipo de cambio, los servicios reflejan con mayor rezago los aumentos de costos domésticos y las actualizaciones de tarifas reguladas.
En términos interanuales, los servicios acumulan una variación de 43,7% contra 27,6% de los bienes. Ese diferencial de dieciséis puntos porcentuales es la huella estadística del proceso de desregulación y descongelamiento tarifario que atravesó el país en el último año.
La Rioja en el mapa de la inflación real
El dato nacional del IPC, técnicamente, no captura las especificidades riojanas. La ciudad de La Rioja —como cabecera de provincia— integra el relevamiento del INDEC en la región Noroeste, pero no tiene apertura propia en la publicación. Lo que sí puede inferirse es que, en una economía provincial donde el salario promedio del sector público —el empleador mayoritario— viene acumulando pérdidas de poder adquisitivo real, una inflación regional del 10,7% en tres meses resulta devastadora para el consumo de los sectores medios y bajos.
La combinación de una inflación que corre al doble de los aumentos salariales del sector estatal provincial, una canasta básica que para una familia tipo de cuatro personas ya superó el millón cuatrocientos mil pesos, y una tasa de pobreza en deterioro singular dentro del mapa provincial argentino configura un cuadro de emergencia social que el debate político riojano todavía no ha logrado instalar en el centro de la agenda pública con la urgencia que los números demandan.
Fuente: INDEC, Dirección Nacional de Estadísticas de Precios. Dirección de Índices de Precios de Consumo. Informe técnico Vol. 10, n° 91. Buenos Aires, 14 de abril de 2026.





