Carlos Menem es un problema para Luis Beder Herrera, a quien lo usó como comodín para su estrategia política.
El 31 de diciembre, el gobernador le dijo al ex presidente que lo esperaba para transferirle el poder de la provincia. Había testigos como funcionarios provinciales y Zulemita, la hija de Menem.
Para algunos fue un chiste, pero para el senador no. Pasó el tiempo y otra vez fue Beder Herrera para hablar con Menem en su casa porteña. La propia Zulemita confirmó los encuentros periódicos entre su padre y el gobernador.
Así se instaló en la sociedad que Menem podría ser candidato en las elecciones del 5 de julio. 10 de 10 riojanos saben quién es Menem.
Hasta el ex presidente alimentó esa posibilidad, lo que provocó que su hermano se bajara, aunque Beder Herrera había bajado el entusiasmo.
Al parecer, La Cámpora rechaza que Menem sea candidato a gobernador de Beder Herrera, y por eso, lo llevó a Sergio Casas al despacho de Aníbal Fernández.
Ante ello, Menem tomó nota y recibió a Ricardo Quintela, para luego hablar desde Buenos Aires para decir que tiene ganas de competir y darle la bienvenida a Daniel Scioli, mientras se empapela la provincia con el lema Menem Gobernador.
Así Menem también envió otro mensaje, que pese a sus 84 años valora la palabra.





