El debate sobre los espectáculos gratuitos: En La Rioja, no y en otras provincias, si

Publicado por

Cada vez que se acerca un año electoral y hay espectáculos gratuitos, todos aquellos que no están en la organización ponen el grito en el cielo. La Rioja es festivalera y le gusta la música. Sólo hay que observar los últimos eventos musicales, pagados o no, por la cantidad de espectadores. Eso se llama idiosincrasia.

El Parque de la Ciudad de la Capital, como así también de Chilecito, son lugares convocantes y cada fin de semana lo ratifican. Este domingo no fueron menos, a raíz de los festejos del Gobierno de La Rioja por el Día de la Madre.

Obviamente no están afuera los comentarios interesados o no sobre el destino de los recursos, al plantear que la contratación de Jorge Rojas o Pelusa puede hacer variar el bolsillo de casi 100 mil empleados estatales.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En todas las provincias existen eventos gratuitos y con mayor envergadura. El verano en Córdoba es la muestra más cercana, y sólo en San Juan, su gobierno destinó más de $2.500 millones para la construcción de autódromo, como en las Termas de Río Hondo. Todo salió del Estado, ya que el privado solo hace las críticas.

Existe un submundo del anonimato en las redes que siempre se queja por la política cultural, no solo por lo del fin de semana, sino también con La Chaya, y hasta con Sergio Galleguillo, como si una actuación más o menos en La Rioja le puede cambiar las decenas de contrataciones que tiene en el resto del país.

Para que quede claro: Galleguillo no vive del Estado riojano, ya que es uno de los dos artistas con más actuaciones en Argentina. Podría solo vivir por el cariño de Córdoba o Tucumán. Sin embargo, cada vez que hace algo en la provincia, un grupo de anónimos  sale al cruce y seguramente lo harán con el Festival en La Cuadra, el pueblo adonde nació su padre.

Todas las fiestas populares en Argentina son financiadas por su gobierno, llámese el Estado. No hay inversionistas detrás, muchas de las cuales son disfrutadas por los mismos riojanos que critican esa política cultural.

La Rioja no puede dar ese salto sobre los eventos en el Parque, que puede ser cualquiera también en el interior. Se llegó al límite de plantear que la sociedad más vulnerable no tiene derecho a escuchar a su ídolo, que en muchos casos será la única vez.

Leer comentarios de aquellos que hablan de populismo cuando hay vivido por años de esa forma de gobernar pone blanco sobre negro lo que pasa también en la provincia.

Más de 50 mil espectadores en la Capital, otra cifra en Chilecito y también en cada una de las cabeceras hablan del respaldo a esa política de la cultura por encima por qué Rojas y no un artista riojano.

La Rioja tiene siempre esa disyuntiva: envidia lo que se hace en otras provincias y critica cuando se hace aquí.