Sebastián Parisi, ex director del Hospital Vera Barros, advirtió sobre el éxodo de médicos riojanos a provincias vecinas por los bajos salarios. Apuntó contra la gestión política y reivindicó la vocación: «Ellos jamás van a saber lo que es salvar una vida».
En el marco del Día del Médico, el reconocido neurocirujano Sebastián Parisi realizó un crudo análisis sobre la realidad sanitaria de la provincia de La Rioja. Lejos de los festejos protocolares, el ex director del Hospital Enrique Vera Barros expuso la crisis de recursos humanos que atraviesa el sistema de salud local, denunciando salarios de «miseria» y una falta de planificación que favorece la fuga de talentos hacia otras provincias.
En diálogo con Fénix Multiplataforma, Parisi fue contundente al describir la situación salarial de los profesionales de la salud en la provincia. «Somos los médicos de acá de La Rioja los peores pagos de la Argentina. Y contra eso no vas a poder hacer nada», sentenció, explicando que esta disparidad económica es el principal motor del éxodo de profesionales recién graduados.
La «fábrica» de médicos para otras provincias
Uno de los puntos más críticos señalados por el especialista es la paradoja de la inversión educativa que realiza La Rioja. Según Parisi, la provincia cuenta con dos universidades que forman médicos, pero falla en la etapa de retención. «El gobierno de La Rioja está poniendo un montón de plata en la formación de médicos y esos médicos después se van a Catamarca o a San Luis», explicó.
El contraste con las provincias vecinas es marcado. Parisi detalló que mientras La Rioja invierte en la formación académica, distritos como San Luis invirtieron en infraestructura y salarios para captar a esos recursos ya formados. «San Luis no invirtió en la formación de médico, invirtió en hospitales… Hoy la mayoría de los jefes de servicio de San Luis son todos chicos de acá», lamentó.
Críticas a la gestión y la política
El neurocirujano, quien renunció a la dirección del hospital tras discusiones por mejoras salariales, cuestionó la falta de idoneidad en la conducción de la cartera de Salud a lo largo de los años. Recordó que muchas veces los ministros fueron abogados o contadores y, aunque reconoció inversiones en aparatología, advirtió que «te falta lo más indispensable, no tenés gente que te lo maneje».
Parisi trazó una dura distinción moral entre la labor médica y la política. Aseguró que los funcionarios «saben muy bien que nosotros no vamos a jugar con la salud» y que la vocación los mantiene trabajando a pesar de los ingresos.
«Los políticos jamás en la vida van a saber lo que es salvar una vida. Jamás van a saber lo que es recibir un abrazo genuino de alguien que realmente te quiere porque le salvaste la vida», disparó con emoción. Y agregó: «Ese agradecimiento ellos no lo van a tener nunca».
Vocación y resistencia
A pesar del escenario adverso, Parisi ratificó su compromiso con la salud pública y su permanencia en la provincia, destacando su labor itinerante en el interior, con viajes regulares a Aimogasta y Chilecito para atender pacientes. «Tengo esa chispa de seguir defendiendo y lo voy a seguir haciendo hasta que me muera», afirmó.
El médico concluyó con una advertencia sobre el futuro inmediato del sistema si no se toman medidas económicas urgentes: «El día que el médico pierda esa esencia se nos van. Hoy tenés un chico que recién se forma y se van todos».





