Los precios de los electrodomésticos en la Ciudad de Buenos Aires acumulan una caída del 40,6% por debajo de la inflación general en marzo de 2026. La heladera, el lavarropas y el televisor que hace dos años eran inalcanzables para miles de familias argentinas hoy son, en términos reales, los más baratos del período analizado.
Los precios de los electrodomésticos bajaron. Y bajaron mucho. Esa es la noticia central que emerge del gráfico publicado por @argypotencia con datos relevados en la Ciudad de Buenos Aires: en marzo de 2026, los precios del rubro se ubican un 40,6% por debajo del nivel general de inflación, la marca más baja de toda la serie que arranca en febrero de 2022.
La caída no es marginal ni técnica. Es concreta y se siente en las góndolas y las vidrieras: quien hoy sale a comprar una heladera, un lavarropas, un aire acondicionado o un televisor encuentra precios que, medidos en términos reales, son casi 41 puntos porcentuales más bajos que si esos mismos productos hubieran acompañado la inflación general a lo largo del período.
Una oportunidad de compra sin precedentes
La magnitud de la baja convierte al momento actual en una ventana de acceso al consumo durable que no se registraba desde antes del ciclo de disparada de precios que atravesó el sector entre 2022 y 2024. Para las familias que postergaron la renovación de sus electrodomésticos durante los años de mayor presión inflacionaria, el escenario de precios actuales representa la oportunidad más favorable de los últimos cuatro años.
La corrección es particularmente significativa porque no responde a una promoción comercial ni a una política de subsidios: es el resultado de una desinflación sostenida del rubro que lleva más de un año de caída ininterrumpida en los precios relativos.

Por qué bajaron los precios
La estabilización del tipo de cambio tras el levantamiento del cepo eliminó el componente de cobertura cambiaria que fabricantes e importadores incorporaban a sus listas. La apertura importadora generó competencia real en los precios. Y la desaceleración inflacionaria general hizo que los precios de los electrodomésticos —que habían subido muy por encima del promedio entre 2023 y enero de 2024— quedaran sobrevaluados respecto al nuevo contexto de menor nominalidad, forzando una corrección que se profundiza mes a mes.
El resultado es una deflación relativa en los precios del rubro que beneficia directamente al bolsillo de los consumidores en todo el país, incluyendo las provincias del interior donde el acceso a bienes durables siempre estuvo condicionado por ingresos más bajos y una brecha de precios históricamente desfavorable respecto a los grandes centros urbanos.
Fuente: @argypotencia / Datos de precios CABA – Marzo 2026.






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