En la Legislatura sigue vigente un mal concepto: el de imponer las mayorías absolutas. Aunque las urnas, sin sistema de colectoras, hicieron un fuerte llamado de atención al oficialismo, sus diputados siguen sin oír el escarmiento, que hoy lo sufren el gobernador saliente Luis Beder Herrera y el intendente saliente Ricardo Quintela.
En una semana de campaña electoral, especialmente del peronismo por su candidato presidencial Daniel Scioli, el oficialismo busca que se sancione la ley de coparticipación municipal, siendo una gran deuda institucional en la provincia.
Se opone el intendente electo de la Capital, Alberto Paredes Urquiza, del principal departamento de la provincia. Hasta la rechaza José Aparicio, jefe comunal de Sanagasta, una de las jurisdicciones más pequeñas.
Sin abrir un debate serio frente al momento político que se vive, se toma una base de recursos ficticios para ser distribuidos entre los 18 departamentos. Se toman en cuesta estadísticas, similares a las del INDEC, que dice que en la Argentina solo el 5 por ciento son pobres.
No se convoca a los equipos económicos de los jefes comunales que asumirán el 10 de diciembre y no se toma en cuenta que el próximo presidente puede ser Mauricio Macri.
Y así se va a la sesión de este jueves, con diputados especialistas en todo, hasta en ley de coparticipación, en reforma de la justicia, en ley impositiva y en presupuesto.
Se habla de un fondo de reparación especialmente para los Llanos, que puede ser la misma idea que surgió a la hora de instalar Cerdos de los Llanos SAPEM en Chepes, en donde no hay agua dulce.
Pero el oficialismo muestra poder entre ellos, aunque una amplia mayoría de la sociedad rechazó el sistema de la vieja política, el de no convocar a los que saben y discutir como adultos una ley que irá más allá del futuro gobierno de Sergio Casas.








