Etapa de recesión y un análisis de coyuntura de lo que se puede esperar en 2019, según economistas de la IERAL

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El Informe de Coyuntura de la IERAL- Fundación Mediterránea marca preocupantes indicadores económicos de cara al nuevo año. Las provincias que presentaron peor desempeño económico en el tercer trimestre de 2018 fueron aquellas que son menos exportadoras y más dependientes del gasto público, como Catamarca y La Rioja. Repuntar las actividades regionales en un contexto de recesión para el próximo semestre de 2019 no será fácil. El año que se fue dejó a más de 2 millones de personas que buscan empleo y no lo consiguen. Y en el nuevo año, predomina la incertidumbre en todos los pronósticos.

En el “Informe de Coyuntura de la IERAL – Fundación Mediterránea” correspondiente a enero del corriente año, en el que prestigiosos economistas analizan los principales indicadores para las distintas regiones de la Argentina, pone el foco en los principales puntos que impactarán en finanzas públicas y privadas en 2019, y cuál será la evolución del salario y las perspectivas de empleo, ante el contexto recesivo que se despidió el 2018, donde “el motor externo no compensa a los internos en el desempeño regional”, afirman.

En 2018 el salario real habría caído un 11%, aunque el empleo mostraría una leve mejoraría, especialmente por lo ocurrido en la primera parte del año.

En tanto, estiman que la recaudación nacional caería un 11% en términos reales en 2018, y sólo los Derechos de Exportación subirían por arriba de la inflación.

Jorge Day y Mariano Devita, economistas de la Fundación, se refirieron al contexto recesivo que se vive en el país. “La economía nacional se ha contraído en 2018, porque la retracción de los motores internos (privado y público) pesó más que el impulso de las exportaciones. En todas las regiones, los motores internos, privado y público, fueron negativos en el tercer trimestre de 2018. No sólo ha influido la reducción de los ingresos (netos de inflación) de la población, sino además que los gobiernos provinciales fueron más moderados en sus gastos”, precisaron.

El consumo privado y la inversión se retrajeron también durante este año, debido a la notoria reducción de poder de compra de la población y a las altas tasas de interés. Además, por el menor financiamiento para el Estado, se registró un ajuste en el sector público.

“El motor positivo fue el externo, con un dólar más caro que favoreció a los exportadores, a pesar del regreso de las retenciones. Pensando en términos regionales, en esta difícil coyuntura las economías provinciales menos más afectadas serían aquellas más exportadores y menos dependientes del gasto público tiene”, analizaron.

Este es el caso de la región Pampeana, que una de las menos afectadas ya que su economía es más exportadora y menos dependiente del gasto público. “Por las razones inversas, las provincias norteñas, como Catamarca y La Rioja, fueron las que presentaron peor desempeño en el tercer trimestre de 2018. Sorprende Cuyo, donde la actividad económica cayó menos”, indicaron en el informe Day y Devita.

Para el presente año, el pronóstico se caracteriza por una gran incertidumbre, especialmente en materia de inflación y dólar. “Actualmente se está aplicando una dura política monetaria con baja credibilidad, lo cual se traduce en la dificultad para reducir la tasa de inflación y las expectativas de devaluación, a pesar de las altas tasas de interés. En un escenario optimista, con menor inflación y con un dólar más calmado, podría esperarse un leve repunte de la economía, con leve recuperación de los ingresos de la población, lo cual podría mover ligeramente el motor privado interno”, proyectaron los especialistas de la IERAL.

También se esperaría un mayor motor externo, especialmente en la región pampeana, a la cual se le agregaría una mayor cosecha de granos. A pesar de entrar en un año electoral, con gobiernos tentados a realizar más obra pública y otros gastos, los economistas sostienen que “se mantendría la restricción en financiamiento, lo cual es difícil esperar un empuje del motor público. En este escenario optimista, para las regiones sería un año relativamente mejor, aunque no bueno como en años anteriores, donde se mantendría el mejor desempeño en la región pampeana”.

Salarios, empleos y conflictividad gremial

Por su parte, Marcelo Capello y Gerardo García Oro, analizaron el capítulo de Salarios y Empleos. “En 2018 el salario real habría caído un 11%, aunque el empleo mostraría una leve mejoraría, especialmente por lo ocurrido en la primera parte del año”, remarcaron.

En el promedio general, los asalariados durante 2018 habrían perdido un 11% de su salario real en términos interanuales. Esta caída resulta superior a la ocurrida en los años 2016 (-9,6%) y 2014 (-3,6%).

Sin embargo, explicaron que “el mejor funcionamiento de la economía durante 2017 (año en el cual el empleo había crecido un 0,7% por encima de la dinámica demográfica) permitió un primer semestre de 2018 que en cierta forma acabó compensando el mal desempeño laboral de la segunda mitad de año, por lo que el resultado acabó siendo una expansión (aunque muy baja) del 0,2% del empleo, por encima de la tasa de crecimiento vegetativa”.

Las perspectivas al 2019, se espera que este año muy probablemente se caracterice por la conflictividad gremial, en víspera de un año electoral y por el intento gremial de recuperar el salario real, en que es posible que el salario le gane a la inflación por entre 1 y 3 puntos porcentuales.

“Se trataría de un escenario que permitiría una leve recuperación del salario y el consumo, sin recuperar toda la pérdida del 2018, y sin poner en riesgo los objetivos inflacionarios y de tipo de cambio real que tiene el gobierno”, analizaron Capello y García Oro.

En cuanto a la tasa de actividad o participación laboral correspondiente al tercer trimestre de 2018 (situada en un 46,7% de la población total), indicaron que “se encuentra entre las más altas de los últimos diez años, y esta expansión ha ocurrido de manera conjunta al crecimiento en la tasa de desempleo, situada en un 9,0% de la población económicamente activa (PEA)”.

Según los economistas, esto implica que “hay 2 millones de personas que buscan empleo y no lo consiguen”.

Recaudación vs Inflación
La recaudación nacional caería un 11% en términos reales en 2018, y sólo los Derechos de Exportación subirían por arriba de la inflación, afirman en su análisis Marcelo Capello y Agustín Cugno.

En 2018 los recursos tributarios nacionales subieron nominalmente un 31%, pero habrían caído un 11% en términos reales (supuesto de inflación del 47,5%). En la mayor parte de los tributos se observa que crecían por arriba de la inflación en la primera parte del año, y por debajo en los últimos meses.

“La caída real de la recaudación sería del 2,2% en IVA y del 8,1% en el Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios (IDCB), los dos tributos que siguen más de cerca la actividad económica, aunque en el segundo caso se produjeron cambios en su legislación que deterioraron adicionalmente su performance el último año”, advirtieron los especialistas.

En las contribuciones a la seguridad social, la caída en términos reales resultó del 15,5%, por cuanto también bajó el salario real en 2018. “Sólo en el caso de los Derechos de Exportación se observó una suba a valores constates, del 17%, gatillada por la devaluación de la moneda y la suba en su presión tributaria en los últimos meses del año”, recalcaron en el informe.