Sin mochila por candidaturas, la defraudación del Talampaya y la tristeza de Teresita Madera

El gobernador Sergio Casas se sacó la mochila por el armado de la oferta electoral del peronismo riojano. En forma sorpresiva para los intendentes y diputados, Casas bendijo finalmente al diputado provincial Ricardo Quintela y la intendenta de Arauco Florencia López durante la jornada del sábado.

Quintela respaldado por las encuestas oficialistas y López por su apoyo dentro de Casa de Gobierno, el justicialismo casista tiene la fórmula sin la presentación oficial en la Casa de Todos, sede del Partido Justicialista, a raíz de las peleas internas porque la mayoría de la dirigencia se enteró a través de un mensaje de Whatsapp.

Solamente una conferencia de prensa de los candidatos en la Residencia Oficial será el lanzamiento mediático hasta la fotografía que se concrete con el candidato presidencial, Alberto Fernández.

Bajo el temor que la senadora Cristina Fernández de Kirchner no avale la dupla de Casas, el gobierno transitará hasta el 7 de septiembre un camino lleno de internas, mientras que el diputado nacional Luis Beder Herrera reafirmó su candidatura a la gobernación, como así también el intendente capitalino Alberto Paredes Urquiza.

Quintela llegó a encabezar la fórmula por la presión del ministro de Producción, Fernando Rejal, y el secretario de Relaciones Institucionales, Ariel Puy Soria, al tiempo que López lo debería haber sido por la agrupación casista Talampaya.

Sin embargo, sus integrantes (funcionarios, jefes comunales y legisladores) se sienten defraudados por la decisión unilateral de la arauqueña.

El Grupo Talampaya estaba convencido que López sería quien iba a liderar la boleta de Casas, a raíz de los encuentros privados y la estrategia que se había diseñado para llegar a ese objetivo.

Por eso, la mayoría de los miembros de la agrupación Talampaya no enviaron mensajes a la jefe comunal de Aimogasta.

Talampaya colocaba en la otra vereda a Quintela, Rejal y Puy Soria.  

Casas cerró un capítulo en su vida política como gobernador, que finaliza el 10 de diciembre, al hacer público la fórmula y sacarse la presión. Pero el gobierno y especialmente todo el peronismo es un hervidero, ya que coinciden que la dupla no es por consenso sino por el acuerdo de una pequeña mesa oficial.

La otra dolida es la diputada Teresita Madera, quien dejó de lado su intención de llegar a la gobernación y que hasta el sábado tenía el guiño político del propio Casas. Pero Madera se debe contentar con ser candidata a intendenta en la Capital, que no estaba en sus planes. Por ese motivo, su tristeza que ya viene de la fuerte presión cuando la querían hacer precandidata a diputada nacional.

Lo acordado en privado no fue lo que se hizo público, ya que la legisladora provincial estaba en la cancha no por una decisión propia sino por un diseño estratégico de la Casa de Gobierno.

Cientos de afiches debieron ser quemados el fin de semana, ya que estaba con la inscripción por la candidatura a la gobernación, como toda la campaña se fue al tacho de la basura.

Madera además había realizado un rally por los medios de comunicación para anunciar que sería acompañada por el ministro de Producción, Fernando Rejal, que a la postre terminó apoyando a Quintela en la Residencia Oficial.

Así la decisión de Casas dejó más heridos que conformes con la oferta electoral y se traduce en las versiones de todo tipo que circula en el mundo político. Ahora habrá que medir para saber si eso llegó a los votantes.