Madera hizo valer “la palabra” y blanqueó todos los errores políticos del neoquintelismo

La palabra, sagrado para cualquier ser humano. Quizás eso haya llevado a Teresita Madera para que tirara de la cuerda este viernes en el neoquintelismo, el ex casismo.

Madera dejó traslucir su descontento por la forma de actuar del sector liderado -hasta el 27 de octubre- por el gobernador Sergio Casas.

El sábado pasado de la presentación de la lista de “consenso” -que al final quedó demostrado que fue una decisión personal- Madera fue la única del encuentro de la Residencia que debió cambiar su gigantografía, ya que su única aspiración era la gobernación.

Hace tres meses atrás -quien escribe estas líneas- fue convocado al domicilio particular de la legisladora frente a una capilla para conocer su plan de gobierno y al final de la charla se aseguró que la campaña a gobernadora tenía la venia del propio mandatario provincial.

La palabra fue lo que hizo explotar a la mesa chica del neoquintelismo que protagonizó una novela política para que la diputada cambiara de parecer.

Desde el sábado de la lista de “consenso”, Madera se fue de la Residencia con un gusto amargo y con el correr de los días fue madurando la decisión de Casas hasta el armado de la campaña por la Intendencia capitalina. Sin embargo, fue fulminante que el secretario de Relaciones Institucionales, Ariel Puy Soria, repatriara al vicegobernador Néstor Bosetti con todos los honores para competir contra ella.

No era la competencia electoral sino el gesto y la palabra, que ella sería la única candidata a jefa comunal del neoquintelismo. Por eso, con el correr de las horas transmitió a la Casa de Gobierno que comenzaba a preparar las valijas.

Y así ocurrió ya que almorzó con el diputado nacional Luis Beder Herrera y luego se plegó el intendente Alberto Paredes Urquiza. En el postre se habló del escenario político local con encuestas en mano y se produjo la primera discusión sobre las candidaturas.

Paredes Urquiza, que había dejado el sector del senador radical Julio Martínez, planteó luego que cedía su aspiración provincial para que Madera acompañara a Beder Herrera en la fórmula. Por lo cual, hubo llamados telefónicos posteriores para reafirmar la decisión política del Palacio Municipal.

El viernes fue el día clave. Paredes Urquiza había invitado a almorzar a Madera a un restaurant de la calle Buenos Aires. El intendente llegó con su círculo íntimo, pero la legisladora nunca llegó.

El paredismo creyó a las 14 horas que se había caído el acuerdo de palabra para avanzar en las negociaciones políticas, tras que Puy Soria dejaba trascender que no solo saldría Bosetti como candidato a intendente sino también Juan Carlos Santander y todo aquel que tenga billetera estatal en el gobierno.

¿Qué sucedió? Madera había recibió de sorpresa a un grupo de dirigentes del neoquintelismo en su casa, donde le pedían que no abandonara el proyecto liderado por Casas y hoy coordinado por el diputado Ricardo Quintela, candidato a gobernador.

Quintela le suplicó (no es una exageración) que no lo dejara, ya que su salida provocaría la estampida de otros dirigentes que también están más que molestos por la decisión de Casas de haberle entregado el poder a Puy Soria.

Hasta hubo discusiones familiares con políticos de testigos sobre el ingreso de la embajada neoquintelista al hogar del barrio 25 de Mayo (N).

El más interesado que no abandone el barco es Quintela, ya que su temor es que la intendenta de Arauco, Florencia López, su compañera de fórmula, le siga los pasos a Madera para preservar el poder en Arauco.

Más tarde comenzaron ha circular las famosas selfie entre el neoquintelismo y Madera.

Pero el motivo era otro, ya que la legisladora también había recibido en su casa a Beder Herrera y Paredes Urquiza para avanzar lo que se había charlado en el almuerzo y en los llamados telefónicos.

En la siesta del viernes hubo el ofrecimiento concreto para que Madera acompañe en la fórmula a Beder Herrera. Por este motivo, el diputado nacional dijo luego en una rueda de prensa en el Sindicato de los Camioneros que “las conversaciones estaban muy avanzadas” y a su lado estaba el intendente de la Capital.

Esa frase fue un balde de agua fría para un sector del gobierno provincial (no todo), ya que otros apoyan a Madera porque en la vida lo primero es la palabra.