Mientras el ministro Luis Caputo flexibiliza los avales para que las provincias salgan a los mercados y distritos como Santa Fe o CABA consiguen dólares frescos, la administración riojana es la única señalada como incapaz de sumarse a la ola de financiamiento por su cesación de pagos.
La Argentina se prepara para volver a los mercados voluntarios de deuda tras ocho años de sequía, un escenario que despertó el interés de casi todos los gobernadores. Sin embargo, en medio de la expectativa por la baja del riesgo país y la «luz verde» de la Casa Rosada para buscar financiamiento externo, hay una provincia que mira la fiesta desde afuera: La Rioja.
Según trascendió desde el Ministerio de Economía, la provincia gobernada por el peronismo es hoy la única jurisdicción del mapa federal que no califica para esta nueva etapa de financiamiento. El diagnóstico es tajante: «Salvo La Rioja, que está en default, todo el resto de los distritos podría sumarse a la colocación de bonos».
Esta excepción marca un contraste nulo con el resto del país. Mientras la tasa para los demás dependerá «de los niveles de fortaleza que muestren sus números», para La Rioja la puerta está cerrada debido a su situación de incumplimiento financiero.
La ola de la que La Rioja no puede participar
El aislamiento financiero de la provincia se hace más evidente al comparar su situación con la de sus pares, que ya empezaron a captar divisas para obras.
- Santa Fe: El gobernador Maximiliano Pullaro colocó este jueves «US$ 810 millones al 8,1% a nueve años».
- Ciudad de Buenos Aires: La administración de Jorge Macri consiguió hace 15 días «US$ 600 millones, a una tasa del 7,8%».
- Córdoba: Fue la pionera, captando «US$ 725 millones en julio», con la posibilidad de reabrir el bono.
Avales nacionales: un beneficio que no llega
El cambio de clima financiero vino acompañado de una decisión política clave del Gobierno nacional: «flexibilizar la autorización de avales nacionales que requieren los gobernadores».
Esta estrategia se profundizó con la llegada de Diego Santilli al Ministerio del Interior. Desde su asunción, se abrió la puerta a la «agilización de los avales de Economía para que las provincias puedan usar su coparticipación como garantía». Incluso el ministro Luis Caputo «aceptó no demorar tanto las firmas» de estos permisos.
Sin embargo, para acceder a estos beneficios y cubrir «baches de financiamiento» o ejecutar infraestructura, la condición sine qua non es tener las cuentas en orden.
El mapa de los que sí pueden
Mientras La Rioja lidia con su default, el resto de las provincias avanza con distintas estrategias:
- Neuquén: Rolando Figueroa tiene aprobación para buscar fondos, aunque por ahora prefiere líneas de organismos como «la CAF, el BID y el Banco Mundial».
- Entre Ríos: Rogelio Frigerio señaló que el financiamiento permitirá «ejecutar obras de infraestructura».
- Chaco y Chubut: Aunque aún no avanzaron, están habilitadas. Chaco podría emitir para recomprar deuda vieja y Chubut ya consiguió avales para organismos internacionales.
El Gobierno nacional prefiere que los distritos se endeuden en el mercado local para no competir por los mismos fondos que la Nación (que busca unos US$ 4.100 millones), pero la ventana internacional se abrió. Para La Rioja, sin embargo, esa ventana sigue cerrada.





