El mandatario riojano y sus pares de la oposición se reúnen de urgencia en la Casa de La Pampa. Denuncian que la reforma del Gobierno «desfinancia a las provincias» para favorecer al 1% de las corporaciones. La estrategia para bloquear la ley en el Senado.
La liga de gobernadores peronistas volvió a activar su «mesa de crisis» en la Ciudad de Buenos Aires con un objetivo urgente: frenar lo que consideran un nuevo golpe a las arcas federales. Con el riojano Ricardo Quintela y el bonaerense Axel Kicillof como espadas políticas, los mandatarios opositores se dieron cita este martes en la Casa de La Pampa para rechazar la reforma fiscal impulsada por el Gobierno nacional.
El anfitrión del encuentro, Sergio Ziliotto, recibió a la comitiva que busca unificar el discurso y, sobre todo, abroquelar los votos en el Senado. La preocupación que llevó a Quintela y al resto de los caudillos provinciales a CABA es matemática: el proyecto oficialista incluye una reducción de alícuotas del Impuesto a las Ganancias para sociedades, lo que impactaría directamente en una caída de la masa coparticipable.
«No se puede seguir ajustando a las provincias para transferir recursos a los grupos más concentrados de la economía», es el mensaje que baja desde la gobernación de La Rioja, donde advierten que la medida es «inviable» en el actual contexto de asfixia financiera.
El «círculo rojo» del PJ
La foto política en la sede pampeana muestra la reactivación del bloque federal. Además de Quintela y Kicillof, dieron el presente figuras de peso territorial como Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y la representación de Santiago del Estero, encabezada por Gerardo Zamora.
El eje de la discusión gira en torno a un documento técnico que los mandatarios pusieron sobre la mesa. El texto detalla que la reforma del Gobierno propone bajar la alícuota de Ganancias del 35% al 31,5% para las grandes empresas (Tramo 3).
Según el análisis que comparte Quintela con sus pares, el sacrificio fiscal de las provincias no beneficiaría a las PyMES, sino a la élite corporativa. Los datos que maneja la liga de gobernadores son lapidarios: de las más de 163.000 sociedades del país, solo el 1,1% (unas 1.856 empresas) explica el 76,3% de la recaudación del impuesto.
Estrategia legislativa
Para los gobernadores, la jugada de la Casa Rosada es clara: reducir la presión tributaria a ese pequeño grupo de grandes contribuyentes a costa de los fondos que, por ley, deben girarse al interior.
«Esta baja en la alícuota se traduce directamente en una menor recaudación y en una reducción de los fondos de coparticipación», alertan en el borrador conjunto. La cumbre de este martes tiene como fin último instruir a los senadores que responden a las provincias para que rechacen este artículo específico, bajo la premisa de defender el federalismo fiscal frente a lo que definen como un «saqueo centralista».





