Categoría: Economía

Cuáles fueron las regiones donde la inflación superó la media nacional

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que el índice de Precios al Consumidor aumentó 2,6% en diciembre y acumuló un alza del 47,6% durante el 2018, impulsado principalmente por los rubros de transporte, de tarifas y de alimentos.
El aumento acumulado de 47,6% resultó uno de los más altos de los últimos años, superando al 38,5% del 2014, cuando se produjo una devaluación del 30%, la del 40,9 % del 2002, a la salida de la Convertibilidad, y solo por debajo del 84% de 1991, en el gobierno de Carlos Menem.

En lo que respecta a las variaciones por regiones, en la Patagonia se registró la mayor alza de precios del país. La inflación en las provincias del Sur alcanzó en 2018 nada menos que 50,6%. El ránking de precios estuvo encabezado por transporte que subió un 69,5%, seguido por las tarifas y combustibles con 59,4% y los alimentos que se incrementaron un 52,4%.

Vale destacar que a la hora de calcular la inflación general los alimentos se llevan un 13,60% de incidencia acumulada en el índice, mientras que el transporte se lleva un 9,61% del cálculo al tiempo que un 7,20% lo conforman las tarifas y combustibles.

La segunda región que presentó los precios más altos del país fue Cuyo, donde la variación de precios en 2018 alcanzó el 49,5%, casi dos puntos porcentuales por encima de la inflación media en todo el país.

En las provincias de Mendoza, La Rioja, San Juan y San Luis, el transporte fue el rubro con mayor incremento al tocar el 66,8%. En tanto, los precios en comunicación subieron 59%, mientras que las tarifas aumentaron 55,1%.

El empleo de las PyME constructoras cayó con fuerza

El NEA fue la región más afectada con una caída promedio del 37,5% según informaron desde la Confederación de PyMEs Constructoras (CPC). La medición de empleo fue realizada comparando los datos de octubre del 2018 con el mismo mes del 2015.

Así se determinó que Misiones tuvo una caída del 40%, mientras que en Chaco fue del 43% y Formosa alcanzó una retracción del 46%.

El mismo informe amplía que Santa Cruz fue la provincia más perjudicada con una caída del 49%, en tanto que en Chubut fue de 21% y Río Negro 19%. Con estas bajas se demostró que la región patagónica tuvo una disminución promedio del 16%.

En el NOA la baja promedio fue del 4%. En esta región La Rioja tuvo una disminución del 23%, Salta 12% y Tucumán 6%.

Por el contrario, las provincias que tuvieron un crecimiento del empleo en las PyMEs constructoras, durante el mismo período, fueron la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) con el 20%, San Juan 16%, Córdoba 14%, Santa Fe 14%, Jujuy 10%, Mendoza 9%, y el Área Metropolitana de Buenos Aires un 7%.

Con estos resultados el presidente de la Confederación de PyMEs Constructoras, Daniel Mafud, aseguró que “los datos de empleo PyME del sector construcción exhiben que las asimetrías entre provincias se profundizan y tienen directa relación con el incremento en los niveles de pobreza”.

Al mismo tiempo el dirigente y empresario de la construcción, manifestó que los datos demuestran que “las provincias más postergadas de nuestro país es donde la caída en la construcción, principalmente obras públicas, fue más abrupta”.

Desde la Confederación también destacaron que las PyMEs dan trabajo al 70% de la mano de obra empleada en la industria de la construcción y produce una “saludable distribución de beneficios en el tejido social de la comunidad”.

Cabe recordar que a fines del año pasado, el titular de la CPC brindó su opinión en relación a la expectativa del sector sobre las políticas económicas del Gobierno nacional para el 2019. Así, señaló que “prevalecerá un estancamiento de la actividad a la espera de los resultados electorales. Una sensación de pesimismo en el mercado y un aumento de conflictividad e inseguridad relegarán el crecimiento del país”.

“Por la grave crisis económica que afronta el país y como es propio en un año de elecciones, se sucederán paros de actividades que impactarán en todos los sectores. Se mantendrá la baja de la tasa de inflación y de interés, y se ralentizará la llegada de inversiones por las dudas sobre el rumbo económico de la Argentina. Además se mantendrá bajo el crédito y la actividad continuará deprimida”, remarcó y añadió: “Ante un escenario de estas características sólo le queda una opción al Estado, recuperar la iniciativa, adoptar medidas efectivas de corto plazo que disimulen la ausencia de crédito y reactiven las economías regionales”.

Finalmente cuestionó que “el Estado Nacional necesita escuchar las inquietudes de las PyMEs de la construcción porque de lo contrario, las decisiones tendrán un sesgo que favorecerá sólo al grupo de empresas con espacio de representación. Como es de público conocimiento, con un número muy reducido de ejecutivos vinculados a empresas multinacionales se decide la integración de la mesa de conducción de la Cámara Argentina de la Construcción. El sistema de votación pondera el patrimonio y la antigüedad de los socios, por lo que sólo las primeras 10 empresas del ranking ostentan más del 55% de los votos necesarios para elegir sus autoridades. Luego, esta institución participa de las discusiones paritarias con UOCRA y Estado, adoptando decisiones que impactan en empresas de distinta envergadura y alcanzan a todo el territorio nacional. Las pymes constructoras son quienes absorben la gran masa de mano de obra de la construcción y, a la fecha, no participan de la discusión paritaria”.

Según CAME, productores de economías regionales apenas cubren la mitad de sus costos

Directivos del área de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) manifestaron su creciente preocupación por el agravamiento de la crisis que atraviesan los 32 complejos productivos, que generan miles de empleos.

En los sectores productores de legumbres, leche, vino, tabaco, miel, yerba, cítricos, frutas finas y verduras, entre otros, se registra un nulo o escaso nivel de rentabilidad en plena época de cosecha que impide cualquier planificación a corto y mediano plazo.

Tal es el caso, por ejemplo, del sector de peras y manzanas localizado en el Alto Valle en las provincias de Río Negro y Neuquén, donde los costos de producción (próximos a cosecha) superan por amplio margen los precios finales que recibirán los productores.

Es que mientras el costo de producción de ambas frutas ronda los $ 12 por kilo, los productores percibirán $ 6 en el caso de la manzana y $ 4 por la pera. Este complejo frutícola emplea alrededor de 28 mil personas transitorias para levantar la cosecha.

Esta crítica situación se replica en el caso de las uvas de mesa procedentes de la región de Cuyo, donde los productores reciben unos $ 8, mientras que en góndola el precio ronda los $ 80 por kilo (con una brecha del 1.000% entre las dos puntas de la cadena).

El escenario también es negativo en el sector olivícola -proveniente de las provincias de La Rioja y Catamarca- donde el costo de producción de las aceitunas se ubica en $ 20, al tiempo que los productores perciben apenas $ 22 por kilo.

La mayoría de los complejos productivos deben afrontar, además, una fuerte caída del consumo interno que no sólo afecta la rentabilidad sino también incrementa los costos fijos de las explotaciones en el interior del país.

Cabe mencionar que la CAME presentó ante el Ministerio de Producción y Trabajo una propuesta diferencial destinada a las producciones primarias de las Economías Regionales a través de la imposición del adelantamiento del Mínimo No Imponible.

Así se busca mejorar la rentabilidad de los productores, fuertemente afectada por la suba de costos internos, la elevada presión tributaria (la reimposición de los derechos de exportación), la dolarización de los insumos, el aumento de la energía y el encarecimiento de los créditos por la suba de tasas.

La iniciativa tiene como objetivo que las producciones primarias de las Economías Regionales accedan a los beneficios estipulados en el artículo 167 de la Reforma Tributaria, que contempla una reducción en el costo de contratación de mano de obra (lo que derivaría en una mejora en la registración formal de trabajadores rurales).

“Hay que tomar medidas acordes a la importancia que tenemos en términos económicos y sociales porque las Pymes somos las principales generadoras de empleo”, afirmaron las más de 400 entidades adheridas en el sector de Economías Regionales de la CAME.

“Lamentablemente no se visualiza una recuperación del consumo que pueda reactivar a las Economías Regionales. Los precios de nuestros productos se encuentran completamente desacoplados frente a los altos índices de inflación vigentes”, agregaron.

Tras el G20, China viene por el oro de La Rioja y San Juan

Pensar en el crecimiento de la industria china en Argentina se reduce a las góndolas de supermercado sería un error. En el último tiempo, la injerencia comercial de ese país se percibió en al menos tres sectores particulares: frigorífico, minería y automotriz, que ya cuentan con marcas propias que pretenden hacerse un lugar en el mercado argentino.

Después del G20 , la cumbre que reunió a los líderes de las potencias más importantes del mundo, donde se encontraba el presidente chino, Xi Jinping , los proyectos comerciales para la Argentina se empezaron a ver más cercanos. Si bien durante la década del ’90 arribó un grupo de alrededor de 120.000 chinos -principalmente de clase media- que se instalaron en Argentina, en el último tiempo devino una ola principalmente de empresarios que miran al país con la idea de generar negocios estratégicos.

En primer lugar, el sector de la carne está en modo recuperación. Empresas de origen brasilero vendieron sus frigoríficos y allí los capitales chinos encontraron su nicho. El principal objetivo es asentarse aquí y luego exportar a China, ya que se estima que el consumo de carne vacuna se duplicará de aquí a diez años en el país que lidera Xi Jinping.

Según el diario La Nación, el segundo rubro es la minería. En este caso, los polos de atracción para los inversores apuntan a la materia prima de las minas en Río Negro, al negocio del oro en San Juan y La Rioja, y al litio en Jujuy. Para este sector la expansión es regional, ya que las empresas mineras chinas buscan llegar también a países como Perú, Colombia, Brasil o Chile.

Por último, para la industria automotriz, las empresas chinas planean motorizar un nuevo crecimiento, ya que el sector tuvo un comienzo de año en ascenso y luego se derrumbó hacia la segunda parte del 2018. Actualmente, las marcas importan y aún no tienen proyectos de radicación industrial. Sin embargo, según un estudio de Mercado Libre vehículos que midió el interés de los usuarios, las marcas chinas son las más demandadas.